Ledys Senit Zambrano Sánchez, Sandra Lorena Botina Narváez

 
 

Download pdf: DOI

 
 

This article analyzes the experience learned during the implementation of the project “Sociocultural classroom for the integration of children, teenagers and families from Venezuela in the city of Cali, whose general target was to enhance social, cognitive and intercultural skills that contribute to the sociocultural integration of boys, girls, teenagers and families in the city of Cali and as specific goals: 1) identify cognitive, socio-affective and intercultural skills through a psycho-pedagogical diagnosis; 2) accompany at a psychosocial level in the strengthening of skills identified through arts, music, sport, pedagogy and psychology 3) sensitize host communities to sociocultural integration through integration sessions, conversations and participatory workshops.


Introducción

Históricamente diversos factores a nivel político, económico y social en Venezuela han influenciado en la decisión de salir de muchos migrantes venezolanos, tales como: la crisis económica, exclusión social, inseguridad, violencia, transgresión de la participación democrática y la inaccesibilidad a la salud, vivienda, educación, empleo. Estas causas conllevan a muchas familias a buscar oportunidades económicas y mejoramiento de la calidad de vida en otros países ante la falta de proyectos colectivos y de oportunidades de desarrollo familiar.

Por lo tanto, el perfil de las personas provenientes de Venezuela es muy diverso  con diferentes necesidades de protección internacional  1) migración pendular, quienes entran al país y regresan por motivos concretos como tratamientos médicos, abastecimiento de alimentos y citas comerciales 2) en tránsito, se encuentran de paso y tienen como destino llegar a otro país y 3) con vocación de permanencia en el territorio colombiano quienes por razones económicas y por motivos como persecución y amenaza sociopolítica deciden establecerse en el país. El informe de necesidades de protección de las personas venezolanas forzadas a migrar, refugiadas y en riesgo de apatridia en Colombia en el año 2018, hace hincapié en desarrollar mecanismos que garanticen y protejan los derechos de la población venezolana y colombiana porque se ha identificado familias mixtas donde algunos colombianos han sido víctimas del conflicto armado y en condición o necesidad de protección en Venezuela ante amenazas sociales y políticas que han recibido.

Según el Banco interamericano para el desarrollo en el año 2018 para Colombia, la migración venezolana representa un tema de discusión en la agenda política por los retos y desafíos en materia de protección y garantía de derechos, prácticas de integración y de solidaridad con los niños, niñas, adolescentes y sus familias que llegan a un país con una débil infraestructura institucional y capacidad de respuesta en los diferentes sectores como la salud, empleo, educación y vivienda y en un periodo de post acuerdo[1] con las  Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)  que es un movimiento ligado a las autodefensas campesinas de tendencia liberal, que quisieron defender la propiedad de la tierra de los abusos de colonos privados y autoridades del gobierno, para luego convertirse en un movimiento insurgente armado, guerrillero vinculado a actividades como el narcotráfico y terrorismo que permite visibilizar por una parte, acciones de reconciliación entre el estado colombiano, sociedad civil y miembros de los grupos armados y, por otra, la instrumentalización de la población migrante por parte de actores ilegales quienes se aprovechan de su situación para reclutarlos y vincularlos en acciones ilícitas.

Ante dicha situación, el gobierno colombiano construye el CONPES 3950 como una estrategia para la atención de la migración desde Venezuelapara identificar áreas de influencia y su capacidad institucional en las ciudades principales como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla que reciben migrantes en tránsito que corresponde a los migrantes que consideran a Colombia como país de paso para llegar a otro destino; y, la migración con vocación de permanencia conformada por migrantes regulares que ingresan al territorio de manera legal por los puestos de control fronterizo, cumplen con los tiempos de permanencia establecidos por la ley migratoria, poseen el permiso especial de permanencia; y, por migrantes irregulares que ingresan al territorio por puntos no autorizados por la ley y además no cuentan con los documentos que certifiquen su situación migratoria.

La migración de tránsito[2] ha sufrido cambios por el deterioro de las condiciones en las que salen las personas, quienes al desconocer la ruta y las acciones de actores armados al margen de la ley, delincuentes y redes criminales han retrasado su tránsito. Por otra parte, se observa que la migración con vocación de permanencia supera el tiempo de permanencia y se queda de manera irregular en el país. En el caso de Cali se convierte en un lugar de tránsito y de permanencia.

Se ha establecido que la migración venezolana actual hace parte de la cuarta ola migratoria a Colombia, conformada por inmigrantes en condiciones de alta vulnerabilidad que viven con mayor impacto los cambios que trajo consigo la crisis económica, social y política del país vecino. De acuerdo al Observatorio de migración Venezuela, refiere que para el año 2018 han ingresado al país, 1.260.000 venezolanos, y según, hay 396.567 menores venezolanos entre 0 y 14 años[3]. Según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en el año 2018, son 130.000 niños y niñas los que están matriculados en las escuelas de todo el país y solo 59.250 de ellos son atendidos por el ICBF a través de sus diferentes programas, esto se debe a la poca disponibilidad económica que solventa al país para cubrir esa gran demanda.

Para el año 2018, la migración venezolana se incrementa de manera significativa en Cali, quinta ciudad de mayor concentración de inmigrantes a la que han ingresado 58.516 venezolanos, de los cuales 1.267 niños y 1.332 niñas son menores de 7 años, entre los 8 y 17 años son 1.183 niños y 1.221niñas, para un total de 5.003 niños y niñas[4]. Se identifica que las condiciones en las que llegan como estado de desnutrición, problemas de salud sin atención y desescolarizados hace mucho tiempo. Se calcula además que 25.137 niños están en riesgo de apatridia es decir sin nacionalidad, lo que implica estar en condiciones de vulnerabilidad al no tener acceso a sus derechos fundamentales.

Dicha situación genera una preocupación por parte de la Alcaldía, organismos humanitarios y Arquidiócesis de Cali[5],  en brindar una respuesta inmediata a la situación de emergencia humanitaria que viven las personas migrantes en su tránsito y establecimiento en Cali y sus municipios, razón por la cual se establece una coordinación interagencial, donde la Pastoral para los Migrantes en articulación con otras organizaciones  brinda una atención psicosocial que incluye una línea de ayuda humanitaria, orientación psicosocial, jurídica y espiritual, donde su misión se centra en dignificar y proteger la integridad de personas migrante al  promover el respeto por sus derechos y la integración a la sociedad a través de una migración digna, ordenada y regular[6]

Las personas migrantes buscan orientación respecto a situaciones presentes en la dinámica familiar como ruptura, desarraigo de su comunidad de origen, dificultades para adaptarse socialmente, ansiedad frente a su situación económica y escasas oportunidades para trabajar, así como barreras para ingresar al colegio, conflictos con compañeros y profesores, y en algunos casos, se muestran cambios de comportamiento por no estar en su país. En su encuentro con la comunidad de acogida refieren haber vivido discriminación y xenofobia[7] al momento de buscar empleo y vivienda[8]

En este contexto se construye el proyecto Aula sociocultural para la integración de niños, niñas, adolescentes y familias venezolanas en la ciudad de Calien el año 2019 por el interés que la Facultad de Psicología de la Universidad San Buenaventura seccional Cali y la Pastoral para los migrantes tienen en comprender la realidad migratoria para generar una propuesta psicosocial que contenga criterios de inclusión, igualdad y competencias de participación ciudadana.

El proceso de construcción del Aula sociocultural para la integración de niños, niñas, adolescentes y familias venezolanas en la ciudad de Cali

Fase investigativa

Este proyecto tuvo como punto de partida una aproximación a la realidad en la que viven los NNA y familias provenientes de Venezuela en la ciudad de Cali en febrero de 2019 por parte de los estudiantes de la electiva social comunitaria I del Programa de Psicología de la Universidad de San Buenaventura seccional Cali y con la participación de la unidad psicosocial de la Pastoral para los migrantes, con el fin de conocer las necesidades, problemáticas y alternativas a través de un diagnóstico participativo en la comuna 1 de la ciudad de Cali, específicamente en los barrios Terrón Colorado y Aguacatal.

A través de diálogos informales con líderes comunitarios se logra llegar a los NNA y familias migrantes para conocer su trayectoria migratoria, cultura, intereses, formas de comunicarse y de integrarse a la ciudad. Siguiendo el método de la psicología social comunitaria[9] y con el empleo de técnicas de investigación cualitativa se realiza un diagnóstico social participativo[10] para analizar la problemática que afecta, causas y soluciones desde las lógicas internas e interpretación de la comunidad incluyendo los diferentes puntos de vista con que analiza la realidad. Por lo tanto, la participación, la capacidad de decisión, la reflexión, el diálogo y el consenso fueron de gran importancia para la regulación y el control del proceso.

Para el diagnóstico se emplea la cartografía social[11] como propuesta conceptual y metodológica que conlleva a la reflexión de la comunidad frente al territorio que se habita para comprender las relaciones que han construido entre habitante-espacio, y significar el territorio como un producto construido socialmente, para este caso la relación entre población migrante y zonas receptoras. También fueron de gran utilidad los grupos focales[12] para comprender precepciones, sentimientos y las actitudes de la comunidad ante las problemáticas y soluciones que asumen en contextos interculturales a los que se integran. Se llevaron a cabo de acuerdo a la edad: niños, adolescentes y adultos comprendiendo el contexto del barrio, colegio y lugar de trabajo.

Las problemáticas resultantes fueron: 1) desarraigo psicológico que viven ante la separación de sus familias, escuela y territorio; 2) dificultades para relacionarse en su entorno social, educativo y comunitario por miedo y percepción de discriminación y xenofobia; 3) dificultades para encontrar un empleo que atribuyen a su situación migratoria no resuelta al no contar con documentación y permisos para laborar. Como soluciones plantean: 1) tener espacios de escucha y acompañamiento profesional para los NNA y familias; 2) tener herramientas para socializar e integrarse positivamente a la ciudad y, 3) contar con orientación jurídica y regularizarse en el país.

Por vía de consenso se decide comprender el acompañamiento psicosocial para abordar el desarraigo y construir formas de socialización e integración en la ciudad. Esta propuesta de la comunidad se consolida en el proyecto aula sociocultural que se realizó desde el 1 de junio de 2019 al 30 de abril de 2020 con el liderazgo de pedagogos venezolanos y voluntarios con quienes se llevan a cabo espacios de reflexión y discusión sobre el fenómeno migratorio venezolano, acompañamiento psicosocial e integración sociocultural así mismo se comparte el resultado del  diagnóstico social participativo con líderes comunitarios, estudiantes y profesionales de la Pastoral para los Migrantes la metodología a seguir, teniendo como sede  el Centro de Orientación al migrante y refugiado (COAMIR), ubicada en la Avenida Vásquez Cobo # 25 N-34 Barrio San Vicente, al norte de la ciudad de Cali.

Fase de intervención y acompañamiento psicosocial

Desde una perspectiva psicosocial[13], que aborda el sujeto de la intervención en relación con su contexto histórico, social y político para dar lugar a la emergencia de la propia subjetividad personal y la construcción y/o reconstrucción de la colectividad, se realiza el acompañamiento a los NNA y sus familias en el COAMIR desde el área de psicología y  pedagogía a través de espacios terapéuticos a nivel individual y grupal para el reconocimiento y fortalecimiento de competencias cognitivas, socioafectivas  e interculturales en el marco de la integración sociocultural[14] que se define como un proceso social que se da entre el grupo inmigrante y el conjunto de la sociedad para crear condiciones de igualdad, derechos y oportunidades sin que ello signifique la renuncia a sus rasgos socioculturales.

Comprender lo psicosocial implica trabajar la interdisciplinariedad, integrando los aportes de expertos en sociología, psicología, artes escénicas, artes plásticas, deportes y música, estudiantes, voluntarios, población migrante y comunidad de acogida, quienes participan de todo el proceso del aula en cuanto al diseño e implementación de una metodología contextualizada y situada a nivel social, histórica y culturalmente a través de su protagonismo para generar cambios en su contexto.

Se decide trabajar el aula en los barrios donde los NNA y familias viven en la ciudad de Cali, como Gaitán y Bajo Aguacatal y donde acuden para orientación y ayuda por parte de la pastoral para los migrantes, como el comedor humanitario del barrio El Piloto, el hogar de paso en el barrio Olaya Herrera y en la sede del COAMIR.

En el comedor humanitario y hogar de paso se encontró población migrante venezolana en condición de tránsito, en su mayoría con destino a Ecuador, Perú y Chile y en situación de extrema vulnerabilidad: sin techo, alimentos y sin la documentación para acceder a servicios sociales. El acompañamiento estuvo dirigido a reconocer en su trayectoria migratoria estrategias de afrontamiento ante situaciones y experiencias en el tránsito y construir además estrategias para integrarse a un nuevo país a través de espacios lúdicos, artísticos, manualidades, conversatorios y espacios de escucha tanto individual como grupal.

En el barrio Gaitán se posibilita la creación de un aula que integró comunidad de acogida y migrante, miembros de la junta de acción comunal, parroquia e instituciones educativas cercanas con el aporte del programa círculos de realización psicoexpresivas (C.R.P)[15] liderado por pedagogos venezolanos que desde su alta experiencia en trabajo con poblaciones vulnerables en Venezuela  en artes dramáticas, animación sociocultural y juego psicoexpresivo desarrollan mecanismos de integración en escenarios educativos, organizacionales y comunitarios de la ciudad, por lo cual posibilitan nuevas estrategias que se integran al aula para la intervención grupal y comunitaria.

En el barrio Bajo Aguacatal, el liderazgo de migrantes venezolanos y retornados colombianos posibilita la articulación entre las dos comunidades, la junta de acción comunal y organizaciones que trabajan en la protección de los NNA y familias. Esto evidenció la necesidad de abordar procesos como el fortalecimiento y gestión de redes institucionales y comunitarias, así mismo el abrir espacios de mayor cobertura como jornadas de integración a través de la música, juego, arte y gastronomía, así como la visibilización de proyectos de emprendimiento de las familias.

El aula sociocultural en los diferentes barrios de la ciudad, permite comprender la realidad social del migrante en interacción con la comunidad de acogida para construir las formas de acompañamiento psicosocial desde los espacios de escucha, talleres participativos y jornadas de integración, reconociendo el protagonismo de los actores sociales en escenarios educativos, organizacionales y comunitarios. A continuación, se aborda los aprendizajes obtenidos y las prácticas que el aula genera en la ciudad.

Comprender la experiencia migratoria construida por los niños, adolescentes y sus familias

El acompañamiento psicosocial a nivel individual y grupal comienza en el conocer y comprender la experiencia migratoria de los NNA y sus familias, sus vivencias, dificultades y su capacidad de respuesta para enfrentar condiciones de vulnerabilidad. Al conocer su historia, se encuentran personas que vivían en Venezuela en condiciones de pobreza, inseguridad, violencia, empleados con baja remuneración y con enfermedades sin tratar. También se encuentra profesionales calificados, empresarios en búsqueda de una mejor calidad de vida para su familia.

La ruta migratoria que han seguido les ha permitido conocer los estados de Venezuela y los departamentos en Colombia hasta llegar a la ciudad de Cali situándolos en un mapa, mencionan las características y vivencias en dichos lugares, la condición de las trochas, caminos y vías que iban recorriendo, las horas en el bus y las personas que conocieron en el camino.  Se logra comprender la realidad vivida por su condición de ser hombre o mujer, situaciones de desigualdad social que han vivido como la pobreza, vulneración de sus derechos fundamentales, y de haber sido víctimas de hechos recientes en su trayecto migratorio como abuso sexual, explotación laboral, amenazas y persecución, entre otros (ver imagen 1).

Imagen 1
Photo: Maria Angela Valerio

Se observa y es manifiesto en los diarios de viaje que la salida de su país está acompañada de sentimientos de tristeza y añoranza por la familia y el territorio que son considerados como “tesoros”, a los que han entregado su esfuerzo por construirlos y mantenerlos. Argumentan su decisión de migrar con la búsqueda de un mejor futuro donde puedan cumplir sus sueños y metas con un sentimiento de fortaleza que los conecta con las personas que dejan en sus comunidades de origen. Llevan consigo costumbres y tradiciones como la música, gastronomía, creencias religiosas y un sentimiento de lealtad a su país. Los niños y niñas llevan un juguete que es significativo y los adultos, alimentos, prendas de vestir, medicamentos, documentos y fotografías familiares (ver imagen 2).

Imagen 2
Photo: Maria Angela Valerio

Al llegar a la ciudad buscan barrios en el centro de la ciudad por ser más económicos, después se desplazan hacia la periferia sobre todo en zonas del oriente, oeste y sur. Al tener más claro su permanencia en la ciudad, buscan la cercanía a redes como familia y amigos que los ayudan en el cuidado de los hijos, una vez consiguen empleo y los hijos comienzan a estudiar. En algunos grupos focales, las familias refieren haber vivido discriminación por su nacionalidad, al encontrar barreras en el ingreso de sus hijos al colegio, igualmente expresan que por ser venezolanos no les alquilan vivienda o les niegan el poder trabajar.

En el caso de los NNA, la experiencia de migrar y establecerse en un nuevo país representa una interrupción en su proyecto de vida que generan cambios. Las prácticas recreativas de su diario vivir con su grupo social eran juegos, disfrutaban del mar y de los paseos en familia.  “Ahora, han dejado de jugar por acompañar a sus padres a trabajar, buscan adaptarse a su nueva vida”[16]. La discriminación la perciben en el uso de seudonombres como “venecos” por parte de sus compañeros de clase, para ellos significa tratarlos de manera despectiva, al respecto una joven, refiere:

hemos tenido encuentros un poco incómodos, pero sí ha sido buena la visión de las personas en Cali. Yo viví una situación donde yo trabajaba en el restaurante, la señora de la cocina era un poco xenofóbica, ella me faltó al respeto una vez por ser venezolana y hasta ahí yo trabajé, fue la única vez que encontré xenofobia y otra vez con mi hermano, vivimos una experiencia donde le acusaron de robo en el bus, uno de los oficiales de policía había dicho que porque éramos venezolanos habíamos realizado este acto, o hacerle creer a la gente que era mi hermano, estábamos todos juntos en ese momento  cuando ocurrió todo eso fue un poco incomodo, pero como nosotros no teníamos la culpa de nada, no encontraron nada, y a lo mejor se confundió de persona[17].

Por otra parte, expresan sentirse acogidos como venezolanos por personas que les brindaron ayuda como alimentos, vivienda y trabajo. Encuentran características en la gente de Cali muy parecidas a la gente de Venezuela como personas cálidas, buenas y serviciales e identifican amistad, reciprocidad y solidaridad cuando deciden establecerse en la ciudad: “me adapté muy bien porque la gente es amigable y servicial, fue una de las cosas que más me logre adaptar, que bueno, en principio, se dieron cuenta que yo era venezolano, y fueron muy amigables, en el sentido que yo necesitaba algo me lo hacían, es recíproco, hay gente muy cálida, el caleño es muy cálido, es algo que vi que se parecen a nosotros los venezolanos, me aceptaban como yo soy, a veces hay cierta incomodidad por ciertas personas cuando uno apenas llega, pero luego lo conocen a uno y se dan cuenta que uno es buena gente, y se abren hacer amistad con nosotros”[18].

Este primer momento del acompañamiento, permite al equipo de profesionales comprender desde la subjetividad de los NNA y sus familias, la experiencia migratoria, interacciones y percepciones que establecen con la comunidad de acogida, así como acontecimientos significativos y situaciones de ruptura, transición y de conflicto que valoran como placenteras y no placenteras.

Según Fernando González Rey, el sentido subjetivo “expresa las producciones simbólicas y emocionales, configuradas en las dimensiones histórica y social de las actividades humanas; sin embargo, éstas no expresan apenas el momento actual de un sistema de relaciones, sino la historia, tanto de las personas implicadas en un espacio social, como de ese espacio social en su articulación con otros”[19].

Estos sentidos subjetivos en relación a los espacios simbólicos que son producidos culturalmente, como padre, madre, familia, hijo, migrante, colombiano y venezolano se construye una relación con su entorno social, familiar y cultural en la que intercambian recursos que traen de su país:  conocimientos, vivencias y aprendizajes. Estos recursos son reconocidos como resiliencia[20] que se define como un atributo colectivo más que individual y se ubica en los recursos culturales e institucionales disponibles dentro del entorno social como sus redes sociales: familia, amigos, vecinos, comunidades étnicas y religiosas, entre otras tanto en su país de origen como en el país de acogida.

Reconocer y fortalecer su resiliencia

Las estrategias colectivas e individuales que activan las personas provenientes de Venezuela ante las condiciones de vulnerabilidad social se reconocen en el momento en que interactúan en grupo y comunidad, en las actitudes, motivaciones y decisiones individuales para poner en acción con otros. Con las familias se abordan los aprendizajes adquiridos en Venezuela para buscar empleo, adaptarse a situaciones nuevas y relacionarse con nuevas personas, profundizando en la gestión, mecanismos de afrontamiento (toma de decisiones, resolución de conflictos, comunicación), empoderamiento, liderazgo, sentido de pertenencia y de vinculación social y cultural.  Con los NNA se abordó en su ingreso al colegio temas como: género e inclusión social, identidad, comunicación para el cambio social e inteligencia emocional (ver imagen 3).

Imagen 3
Photo: Maria Angela Valerio

Las familias y personas que fueron acompañadas participan como voluntarios, asumiendo el rol de pedagogos, orientadores escolares, terapeutas de familia y facilitadores de talleres artísticos. Algunos brindan recursos como conocimientos en gastronomía, logística, y vínculos con instituciones para poder realizar las actividades en diferentes zonas de la ciudad, así mismo cada uno de ellos se convierte en un actor social que promueve la integración desde su entorno laboral, familiar y comunitario.

Imagen 4
Photo: Maria Angela Valerio

Esta capacidad de agencia promueve la constitución de un equipo de 13 voluntarios que fortalece el trabajo en el aula como una red que posibilita escucha y acogida a la población migrante, información sobre acceso a la salud, educación y formación para el empleo a través de rutas institucionales que comparten en redes sociales y motivan a participar de las actividades del aula sociocultural, logrando tener una cobertura de 150 niños, niñas y adolescentes y sus familias de nacionalidad colombiana y venezolana.

El trabajo que se lleva a cabo con los voluntarios y familias se nutre de la asesoría de docentes investigadores de Bellas Artes, Universidad del Valle y Universidad San Buenaventura. Así mismo, fue de gran importancia el aporte de estudiantes en calidad de pasantes internacionales que hicieron parte de las actividades del aula por medio de metodologías como los relatos autobiográficos, mapas mudos y diarios de viaje y experiencias del aula que llevan a otros países como Alemania, Estados Unidos, Venezuela y Chile.

Generar acompañamiento psicosocial desde un enfoque intercultural

El aula sociocultural como un lugar de encuentro de profesionales, voluntarios y líderes comunitarios quienes a través de una práctica social, pedagógica y terapéutica acompañan psicosocialmente a las comunidades migrantes permite reconocer la necesidad de incluir un enfoque holístico e inclusivo[21] que vincule diferentes áreas, como cognitiva, socioafectiva e intercultural y que tenga fundamentos en valores de la diversidad cultural según los principios de justicia social y de derechos humanos.

Adoptar para el aula un enfoque intercultural[22] implica el reconocimiento de la diversidad como mirada que contempla el reconocimiento de otras formas de ver el mundo y permite pensar en la diversidad y, por ende, en la complejidad de las situaciones cotidianas. Esto requería de cada profesional, voluntario y líder situar la diversidad cultural como el foco de toda reflexión pedagógica, social y terapéutica para comprender la autonomía, confianza, condición de participar en lo social y la postura ética de los participantes hacia la integración.Al respecto, algunos NNA manifestaron en las actividades sentirse seguros y en familiaridad con otros. Las familias manifiestan sentir libertad de expresar lo que sienten, piensan y su disposición a descubrir nuevas experiencias con otros (ver imagen 4).

Aprendizajes obtenidos en el aula por parte de los NNA, familias migrantes, profesionales y voluntarios

La Experiencia del aula sociocultural permite evidenciar el cumplimiento de sus objetivos planteados inicialmente. En primer lugar, el fortalecimiento de habilidades cognitivas, socioafectivas e interculturales presentes en los NNA y sus familias, entre ellas sobresalen:

A nivel cognitivo, se encuentra la auto-observación desde el darse cuenta de las actitudes y respuestas que asumen ante las circunstancias cotidianas de la vida para identificar el origen de los conflictos sociales y crisis emocionales. Relacionan personas, lugares y experiencias significativas para reconstruir su historia a través de la memoria, igualmente lo hacen para construir historias en un nuevo país.

A nivel socioafectivo. Se evidencia manejo de emociones desde el auto-reconocimento, auto-observación e inteligencia emocional, así como habilidades para la resolución de conflictos, toma de decisiones, asertividad, consenso y negociación. La escucha activa al otro, posibilitó el comprender al otro desde el respeto y la empatía y cuando compartían su experiencia se sentían aceptados y valorados.

 A nivel intercultural, los participantes muestran respeto y aceptación entre culturas coexistentes: colombiana y venezolana, perciben la diversidad como un valor por lo cual comparten talentos, habilidades y disfrutan de las tradiciones, celebración de fechas patrias nacionales o efemérides y gastronomía en las jornadas de integración.

En segundo lugar, el desarrollo de metodologías y estrategias de intervención para el fortalecimiento de estas habilidades desde un enfoque psicosocial permite la integración de saberes, experiencias y prácticas que han construido las comunidades migrantes y de acogida, profesionales, voluntarios y líderes comunitarios y su papel como protagonistas en la construcción e implementación de estrategias de integración sociocultural con un compromiso ético y social  a través de espacios de escucha, juegos psico expresivos, talleres participativos, jornadas de integración y sensibilización a la comunidad migrante y de acogida a través de conversatorios.

Con el enfoque intercultural se acompañan estrategias propuestas por los pedagogos y líderes comunitarios para trabajar la integración:

Sensibilización: consistió en dar a conocer a las personas la importancia de la integración sociocultural a través de medios de comunicación: radio, televisión, redes sociales y simposios en los que líderes y voluntarios hablan de la realidad migratoria, los desafíos que asumen y el aporte que realizan al país desde un lenguaje incluyente e intercultural.

Vinculación y participación: referente a las actividades a las que se integran a nivel local, como las juntas de acción comunal, colectivos de migrantes y redes que apoyan iniciativas sociales con el fin de involucrar la comunidad de acogida, conseguir apoyo logístico y recursos para las actividades así mismo para construir propuestas de intercambio cultural en doble vía.

Concientizar a la comunidad migrante sobre el manejo de situaciones cotidianas a las que se enfrentan teniendo presente el ejercicio de sus derechos siguiendo una ruta institucional; y, a la comunidad de acogida, sobre la realidad migratoria, competencias ciudadanas, prácticas incluyentes y espacios de integración a través de campañas, encuentros comunitarios y talleres participativos.

Visibilizar las iniciativas de emprendimiento económico, social y cultural de la comunidad migrante y de acogida con el fin de fortalecer el tejido social a través de redes sociales, espacios institucionales y medios de comunicación, tales  como el proyecto musical “Sin Fronteras”,  conformado por niños y adolescentes migrantes que ofrecen su servicio a la  comunidad para la formación musical y pedagogía de la integración; Delicias la Gocha, Delicias Doña Rosita y Pedacito de Venezuela Gourmet dedicadas a la gastronomía venezolana.

Fase de Apropiación, difusión y divulgación de resultados obtenidos en el aula

La experiencia construida en el aula sociocultural se ha dado a conocer a la comunidad académica y científica en cátedras de pregrado como Electiva social comunitaria I y II, en cátedra de diplomado de Psicología social comunitaria y en el curso de Dimensiones y contextos de la afectación de la Especialización en atención a víctimas y sobrevivientes de la Facultad de Psicología de la Universidad San Buenaventura. Se logra la publicación de un capítulo denominado “Significado del desarraigo en el proyecto migratorio de niños y niñas venezolanos que llegan a la ciudad de Cali” en el libro Cargando la esperanza. Análisis de casos de la inmigración venezolana.

La difusión de los resultados a la comunidad en general, se ha realizado a través de ponencias en diferentes eventos como:

Foro Social América de Migraciones. Uruguay.

Encuentro Regional de intercambio de experiencias Servicio Jesuita para refugiados para Latinoamérica y El Caribe. San Juan de Pasto.

4° Congreso colombianos de Pediatría social. Migraciones y Violencias. Cali.

Foro Perspectiva interdisciplinar de la Migración Venezolana en Cali y sus regiones. Cali.

Encuentro internacional de investigación Ginartep. Cali.

Conclusiones

La experiencia construida en el proyecto Aula sociocultural permite reconocer la importancia de la comprensión del fenómeno migratorio proveniente de Venezuela desde una dimensión de la resiliencia que se visibiliza en la trayectoria de los NNA y sus familias al generar estrategias para enfrentar situaciones inesperadas que generan crisis donde ponen a prueba sus recursos personales y sociales desde su participación en escenarios sociales y comunitarios.

El proceso del aula comprende metodologías de la psicología social comunitaria que, desde prácticas profesionales, voluntarios y líderes comunitarios responde a las necesidades, intereses y experiencias que iban surgiendo desde las comunidades que construían vías posibles para trabajar la integración de forma contextualizada y situada. De igual manera, el enfoque intercultural aporta desde una dimensión ético-política la promoción de prácticas inclusivas en los espacios a los que se integraban los NNA y sus familias en el ámbito educativo, social y laboral en la ciudad.

El aula sociocultural puede incluirse como una herramienta pedagógica para el desarrollo de competencias ciudadanas y socioemocionales en planes de formación para la ciudadanía que promueva la integración social en zonas receptoras de población migrante, así mismo se constituye en una estrategia preventiva contra la xenofobia y o discriminación que afectan la convivencia en establecimientos educativos, comunitarios y laborales.

Referencias bibliográficas

Aguado T., El enfoque intercultural como metáfora de la diversidad, en VV. AA., Educación Intercultural. Perspectivas y propuestas, editado por T. Aguado y M. Del Olmo, Ramón Areces, Madrid 2009.

Artavia C. y Cascante L., Componentes teóricos para la comprensión de la pedagogía intercultural como práctica docente, en “Revista Electrónica Educare”, vol. XIII, n. 1, 2009, pp. 53-70.

Banco Interamericano de Desarrollo, Migración desde Venezuela a Colombia: impactos y estrategia de respuesta en el corto y mediano plazo, 2018.

Botina S., Significado del desarraigo en el proyecto migratorio de niños y niñas venezolanos que llegan a la ciudad de Cali, en VV AA, Cargando la esperanza, Análisis de casos de la inmigración venezolana, editado por J. Rincón Ríos y C. F Rúa Delgado, Editorial Ibáñez, Bogotá 2020.

Botina S., Proyecto Aula sociocultural para la integración de niños, adolescentes y familias migrantes venezolanas en la ciudad de Cali liderado por la Facultad de Psicología de la Universidad de San Buenaventura,seccional Cali en la Pastoral para los Migrantes de la Arquidiócesis de Cali, Cali 2019.

Carmona J., ¿Qué es lo psicosocial? Cinco principios de respuesta a la pregunta, Ponencia presentada en el seminario ¿Qué es lo Psicosocial?, Fundación Universitaria Luis Amigó, Medellín 2012.

Carvajal A., Planeación participativa, Facultad de humanidades, Universidad del Valle, Cali, 2010.

CIDOB, Post-Acuerdos FARC-EP, 2016, url: https://www.cidob.org/publicaciones/documentacion/dossiers/dossier_proceso_de_paz_en_colombia/dossier_proceso_de_paz_en_colombia/post_acuerdos_farc_ep [consultado en may0 2, 2021].

CONPES 3950, Estrategia para la atención de la migración desde Venezuela., 2018, url:https://www.cancilleria.gov.co/documento-conpes-estrategia-atencion-migracion-venezuela [consultado en mayo 12, 2021]

Consultoría para los Derechos Humanos y el desplazamiento-CODHES et al, Informe de necesidades de protección de las personas venezolanas forzadas a migrar, refugiadas y en riesgo de apatridia en Colombia, 2018.

Giménez C., La integración de los inmigrantes y la interculturalidad, en “Arbor: Ciencia, pensamiento y cultura”, n. 607, 1996, pp.119-150.

González Rey F., Subjetividad social, sujeto y representaciones sociales, en “Revista diversitas – Perspectivas en Psicología”, vol. 4, n. 2, 2008, pp. 225-243.

Habegger S. y Mancil I., El poder de la Cartografía Social en las prácticas contrahegemónicas o la Cartografía Social como estrategia para diagnosticar nuestro territorio, Publicación de la Fundación Rizoma, Granada-España 2006.

ICBF Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Informe de niños y niñas venezolanos atendidos, 2018.

Migración Colombia, Información General sobre venezolanos, 2018.

Montero M., Teoría y práctica de la psicología comunitaria: la tensión entre comunidad y sociedad, Paidós, Buenos Aires 2006.

Observatorio Migración Colombia, La integración de los migrantes venezolanos en Cali, Proyecto Migración Venezuela, 2019, url: https://migravenezuela.com/web/articulo/migrantes-venezolanos-en-cali/1283 [consultado en abril 22, 2021]

Pastoral para los migrantes, Presentación institucional, 2019.

Revilla J., Martin P., de Castro C., The reconstruction of resilience as a social and collective phenomenon: poverty and coping capacity during the economic crisis, in “European Societies”, vol. 20, n. 1, pp. 89-110, 2017.

Rodríguez R. y Ramos F., Colombia de cara a los desafíos y oportunidades que representa la migración venezolana, en VV. AA., La crisis venezolana: impactos y desafíos, editado por E. Pastrana Buelbas y H. Gehring, Fundación Konrad Adenauer, KAS Colombia, Bogotá 2019.

Silva R., El Método Psicoexpresivo, en “Círculo de realización psico expresivo”, agosto 3 de 2020, url: https://blogpsicoexpresiva.blogspot.com/2020/08/el-metodo-psicoexpresivo.html [consultado en abril 2, 2021].

Valles M., Técnicas cualitativas de investigación social. Reflexión metodológica y práctica profesional, Síntesis, Madrid 1997.


Notas

[1] CIDOB, Post-Acuerdos FARC-EP, 2016, url: https://www.cidob.org/publicaciones/documentacion/dossiers/dossier_proceso_de_paz_en_colombia/dossier_proceso_de_paz_en_colombia/post_acuerdos_farc_ep [consultado en mayo 2, 2021].

[2]  R. Rodríguez, F. Ramos, Colombia de cara a los desafíos y oportunidades que representa la migración venezolana, en Vv. Aa., La crisis venezolana: impactos y desafíos, editado por E. Pastrana Buelbas y H. Gehring, Fundación Konrad Adenauer, KAS Colombia, Bogotá 2019.

[3]  Migración Colombia, Información General sobre venezolanos, 2018.

[4]  Ivi.

[5] Pastoral para los migrantes, presentación institucional, 2019.

[6] Diálogo funcionario Pastoral para los migrantes de la Arquidiócesis de Cali, mayo 2019.

[7] Observatorio Migración Colombia, La integración de los migrantes venezolanos en Cali, Proyecto Migración Venezuela, 2019, url: https://migravenezuela.com/web/articulo/migrantes-venezolanos-en-cali/1283 

[8] S. Botina, Significado del desarraigo en el proyecto migratorio de niños y niñas venezolanos que llegan a la ciudad de Cali, en VV AA, Cargando la esperanza, Análisis de casos de la inmigración venezolana, editado por J. Rincón Ríos y C. F Rúa Delgado, Editorial Ibáñez, Bogotá 2020.

[9] M. Montero, Teoría y práctica de la psicología comunitaria: la tensión entre comunidad y sociedad,Paidós, Buenos Aires 2006.

[10] A. Carvajal, Planeación participativa, Facultad de humanidades, Universidad del Valle, Cali 2010.

[11] S. Habegger, I. Mancila, El poder de la Cartografía Social en las prácticas contrahegemónicas o la Cartografía Social como estrategia para diagnosticar nuestro territorio, Publicación de la Fundación Rizoma, Granada-España 2006.

[12]  M. Valles. Técnicas cualitativas de investigación social. Reflexión metodológica y práctica profesional, Síntesis, Madrid 1997.

[13] J. Carmona, ¿Qué es lo psicosocial?, Fundación Universitaria Luis Amigó, Medellín 2012.

[14]  C. Giménez, La integración de los inmigrantes y la interculturalidad, en “Arbor: Ciencia, pensamiento y cultura”, n. 607, 1996, pp.119-150.

[15] R. Silva, El Método Psicoexpresivo, en “Círculo de realización psico expresivo”, agosto 3 de 2020, url: https://blogpsicoexpresiva.blogspot.com/2020/08/el-metodo-psicoexpresivo.html

[16] Diálogo informal voluntaria de Psicología, aula sociocultural, Cali, 2020.

[17] Diálogo joven, 19 años.

[18] Diálogo adolescente, 16 años.

[19] F. González Rey, Subjetividad social, sujeto y representaciones sociales, en “Revista diversitas – Perspectivas en Psicología”, vol. 4, n. 2, 2008, pp. 233.

[20] J. Revilla, P. Martín, C. de Castro.  The reconstruction of resilience as a social and collective phenomenon: poverty and coping capacity during the economic crisis, in “European Societies”, vol. 20, n. 1, pp. 89-110, 2017.

[21] C. Artavia, L. Cascante, Componentes teóricos para la comprensión de la pedagogía intercultural como práctica docente, en “Revista Electrónica Educare”, vol. XIII, n. 1, 2009, pp. 53-70.

[22]  T. Aguado, El enfoque intercultural como metáfora de la diversidad, en VV. AA., Educación Intercultural. Perspectivas y propuestas, editado por T. Aguado y M. Del Olmo, Ramón Areces, Madrid 2009.


Las autoras

Sandra Lorena Botina Narváez es psicóloga colombiana, docente investigadora en problemáticas sociales contemporáneas como la migración, retorno, refugio, y vulnerabilidad social en niñez y juventud. Ha liderado la integración sociocultural desde el proyecto aula sociocultural en escenarios comunitarios e institucionales a través de acciones psicosociales de profesionales, voluntarios y líderes en la ciudad de Cali.

Ledys Senit Zambrano Sánchez es orientadora escolar venezolana, docente pedagoga, especialista en programas educativos de orientación escolar y en programas de intervención comunitaria con énfasis en familia. Ha participado activamente en proyectos de educación en emergencia para población migrante venezolana y población víctima de conflicto armado con organismos humanitarios en la ciudad de Cali y es pedagoga voluntaria del proyecto aula sociocultural.